El Ministerio de Salud y Protección Social expidió la Resolución 1058 del 3 de junio de 2026, que adopta la Política Nacional de Calidad en Salud 2026-2035, y la Resolución 1315 del 7 de julio de 2026, mediante la cual implementa la Política Nacional de Humanización en Salud para el mismo período. Las dos políticas se complementan: la calidad busca una atención integral, segura, continua, efectiva y basada en resultados; la humanización exige que esa atención se desarrolle con dignidad, comunicación adecuada, solidaridad y respeto por las necesidades de las personas, sus familias y comunidades.
Las resoluciones se dirigen a los actores del Sistema General de Seguridad Social en Salud dentro de sus respectivas competencias. Para las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS), Entidades Promotoras de Salud (EPS), entidades territoriales y demás participantes, el mensaje regulatorio es claro: la calidad ya no debe gestionarse únicamente como el cumplimiento documental de estándares. La organización debe demostrar cómo sus procesos producen resultados, reducen riesgos, garantizan continuidad y mejoran la experiencia real del usuario.
La Política Nacional de Calidad se organiza alrededor de la integralidad de la atención, la mejora continua y evaluación de la calidad, y la gestión del conocimiento y la innovación. Esto fortalece el uso de indicadores, analítica de datos, prácticas seguras, redes integradas y decisiones sustentadas en evidencia. La Política Nacional de Humanización complementa ese enfoque con acciones sobre cuidado centrado en las personas, ética comunicativa, hospitalidad, profesionalismo, cultura colaborativa, legitimidad institucional, formación e innovación.
Estas políticas no sustituyen automáticamente los actuales requisitos de habilitación, auditoría, acreditación ni el Sistema Obligatorio de Garantía de Calidad. Sin embargo, fijan la orientación que deberá reflejarse en los planes de mejoramiento, los modelos de atención, la formación del talento humano, los mecanismos de participación y los futuros instrumentos de seguimiento. El Ministerio deberá definir, dentro de los seis meses siguientes a la entrada en vigencia de cada resolución, los indicadores, herramientas, fuentes de información y responsabilidades de reporte.
En términos de gestión empresarial, la preparación debe ser transversal. Las áreas asistenciales, jurídicas, de calidad, talento humano, tecnología, servicio al usuario y dirección médica necesitan trabajar sobre una misma hoja de ruta. Una política institucional de humanización aislada del sistema de calidad —o un programa de calidad que no mida el trato y la experiencia del paciente— será insuficiente frente al enfoque adoptado por el Ministerio.
Acciones para IPS y demás actores del sector salud
- Compare el modelo institucional de calidad y humanización con los principios, enfoques y ejes de las dos políticas nacionales.
- Integre en el PAMEC objetivos verificables sobre seguridad, continuidad, oportunidad, trato digno, comunicación y experiencia del paciente.
- Revise el recorrido completo del usuario, desde la asignación de la cita hasta el seguimiento posterior, para identificar barreras, fragmentaciones y momentos críticos.
- Defina indicadores y evidencias que permitan demostrar resultados, no solamente la existencia de manuales, protocolos o capacitaciones.
- Fortalezca la formación del talento humano en comunicación, consentimiento informado, manejo de situaciones difíciles, enfoque diferencial y cuidado centrado en la persona.
- Asigne responsables para hacer seguimiento a los instrumentos e indicadores que expida el Ministerio durante los próximos meses.
La implementación debe ser gradual, pero la preparación puede comenzar de inmediato. Un diagnóstico conjunto de calidad y humanización permite priorizar inversiones, reducir riesgos regulatorios y convertir la experiencia del paciente en un componente medible de la gestión institucional.
Consultar las Resoluciones 1058 y 1315 de 2026 y sus documentos técnicos